Tercera semana y casi última en México, el tiempo es elástico, igual te parece largo y corto a la vez.



Por aquí he continuado la investigación con las máscaras, una en versión pequeña adaptando un vaso de papel y la otra ya más elaborada con una máscara comprada de Anonimus que pensé que se me podría parecer^^, tuneada con papel maché y luego rellena de escayola y luego más papel. Va quedando bien, pero aun quiero hacerla gigante, con un molde de barro quizás.



Varya y yo hemos hecho una escapada “romántica” a Nayarit, a una playa que se llama Guayabitos, muy popular y lleno de familias mexicanas, mucha intensidad porque además tuvimos la idea de ir en fin de semana.

Te pueden vender de todo allí, pasean con pinchos de gambas y pescados embadurnados en salsa roja durante todo el día, globos, coco, lo que quieras. Por suerte, pasando una pequeña montaña había una playa menos frecuentada y más salvaje y la convertimos rápidamente en hogar.

Bueno, tenía un chiringuito y palmeras y árboles secos mezclándose en el paisaje. Vi dos peces globo, uno vivo y otro muerto y una tortuga marina Caguama llegó a la orilla creando espectación, pero ya hinchada y sin pies la pobre.

Si no también está simpática la colonia de perros salvajes que viven allí y sobre todo los pájaros. Muchísimas gaviotas fragata que parecen batmans dinosaurios, terodáctilos y mucho pelícano tierno, como calvo con pelo, como un bebé viejo.

Son patosos en la arena pero cuando vuelan van todos a la misma velocidad formando triangulaciones severas dignas de las fuerzas armadas. Elegimos un hotel popular, porque nos gustó el color naranja y azul de la fachada, nos dieron una planta baja y el primer día no cerraba la puerta, no cerraba y crack, hemos aplastado algo.¡Pánico, es una araña? Habíamos matado un cangrejo blanco gigante haciéndole pinza con la puerta de hierro. Igual mejor no elegir plantas bajas, pequeño dato.
Los autobuses de México son lujo, la verdad, hasta pantallas individuales tienen. Nos da pena irnos, no creo que nos quepan en la maleta todo lo que nos gustaría llevarnos, pero algo inventaremos.
